Skip to content

IMAGO. Un imaginario de la educación social.

IMAGO. Un imaginario de la educación social. imago david de haro
© David de Haro

Tras una larga trayectoria de más de quince años profesional en el ámbito de la prensa, el fotógrafo David de Haro decidió dar un giro a lo que hasta ese momento fue su relación con la fotografía para afrontar nuevos proyectos. Uno de ellos acaba de ver la luz en forma de fotolibro. Un proyecto desarrollado durante los últimos tres años de título “Imago” y que pretende visibilizar el mundo de la educación social, una actividad tan necesaria como desconocida.

¿Cómo surge la idea de reflejar en un fotolibro un tema como la educación social?

La idea surge de una plataforma que se llama Educablog, compuesto por educadores sociales que tratan es de visibilizar el trabajo de la educación social. Un amigo mío se dedica a ello y yo tengo especial simpatía por esa profesión. Se hicieron un par de trabajos previos sobre este tema y para el tercer libro, acudieron a mí. Ya les había hablado con anterioridad sobre el concepto de fotolibro y me comentaron que qué me parecería aceptar un encargo como este. Me pilló en un momento de transición con respecto a las fotografías que hasta ese momento había hecho hasta entonces y sí, me apetecía hacer un encargo de medio, largo recorrido, y dentro de ser un encargo, lo era con condiciones muy especiales, pues tenía libertad total para llevarlo a cabo. Era la primera cosa que realizaba fuera del ámbito periodístico en el que me movía hasta aquel entonces. Todo esto comenzó hará unos tres años.

¿Cuál ha sido el proceso de creación del libro? ¿Partías de unos textos ya escritos a partir de los cuales te has inspirado para tomar las fotografías, ha sido un proceso en común entre escrito y fotógrafo?

Es en la escuela CFC donde comienzo a descubrir el proceso creativo y fue con este proyecto donde lo empecé a poner en práctica. Así que empecé a fotografiar pero tratando de despegarme de los códigos adquiridos en mi trabajo en prensa y como ellos están muy metidos en el mundillo y tienen una masa social muy amplia dentro de la propia profesión, fue muy fácil que me abrieran las puertas a muy diferentes temáticas. Me llevaron a una comunidad terapéutica, pude tratar con un educador de calle, trabajé en varias localidades vizcaínas, unas doce en total, y fui muy bien acogido desde el primer momento, en algunas de ellas siendo como uno más del grupo. Poco a poco fui viendo que lo interesante era tratar con lo que en un principio no íbamos a fotografiar, que eran los educandos, y a partir de ahí fueron saliendo las fotos. Fue un proceso de ir nutriéndose de ideas de lo que luego traté de llevar a imágenes todo ese universo de la educación social, de distintas índoles, distintas terapias, edades, distintas situaciones y sectores sociales… ideas que he intentado reflejar en el libro y que han derivado en contar de una manera documental todas las experiencias que he vivido.

¿Habéis partido con alguna premisa clara sobre lo que queríais y no queríais hacer?

Lo primero eso, no queríamos fotografiar educandos. Pero fue algo que desde el primer día vimos que no tenía sentido. No habría funcionado fotografiar solo lugares o ponerse demasiado reflexivos. Necesitábamos del componente humano, porque al final todo esto de la educación social se trata de historias humanas.

El nombre del trabajo es bastante curioso, “Imago” ¿Tiene algún significado especial?

El nombre de “Imago” surge en una de las primeras sesiones en las que buscando hacer fotos menos directas utilicé un espejo para acabar haciendo un retrato a una chica. Fue a partir de esa imagen del reflejo en el que me puse a buscar cosas sobre la imagen, los valores, los reflejos. Quería de alguna forma representar esa proyección que los valores de los educadores generan en los educandos y que son la llave que les permite reincorporarse a la sociedad con mayores habilidades para poder valerse por ellos mismos. Más tarde descubrí que el término imago, dentro de la corriente psicoanalítica, es una de las fases en el que el ser humano adquiere de forma inconsciente habilidades sociales para el futuro. Imago sería ese vínculo que se crea entre educador y educando y, curiosamente, imago significa imagen en latín. Así que era un título que reflejaba muy bien lo que yo mediante imágenes quería mostrar. De ahí nació esa especie de juego de ir retratando educadores y educandos, a veces sin saber quién es quién.

¿Ha habido dificultades a la hora de hacer las fotografías? Una cámara en determinadas circunstancias o lugares puede no ser bienvenida ¿Ha habido algún proceso de acercamiento previo a quienes has fotografiado?

En realidad ha sido muy sencillo. La cámara era la herramienta perfecta para acceder a esos lugares y en un solo día ser aceptado. Casi nadie dijo que no quería ser fotografiado y lo mejor era la curiosidad con la que la gente se acercaba y la cámara servía de llave para entablar la conversación. El equipo de educadores hizo de intermediario en cada uno de los lugares que visité y ellos ya tienen un vínculo de mucha empatía con los educandos así que me resultó muy fácil. Solo hubo reticencias con alguno de los recién llegados a aquel lugar y ha sido un a. ha sido una oportunidad de conocer cosas que si no hubiera sido por la fotografía quizás nunca hubiera conocido.

¿Has contado con ayuda para el trabajo de edición de las fotografías o ha sido algo de lo que te has encargado?

El proceso de edición ha ido haciéndose en varios talleres a los que he acudido y en el que he ido recabando opiniones. Intenté ver con la mirada de otros lo que funcionaba, lo que no, etcétera y luego me reuní un par de veces con el diseñador Nacho Carrasco a quien ya le entregué una selección de fotos hecha y con ella intentamos componer la maqueta en función de la idea que yo tenía de crear esa narrativa de ciclo vital para que el lector pueda entender en cualquier momento lo que yo quería transmitir. Tras la edición final el conjunto se quedó en unas cuarenta fotografías.

¿Desde qué punto de vista has querido mostrar esta realidad?, ¿simple documentación o has intentado sugerir más que mostrar?, ¿se corre el riesgo de que el fotógrafo tenga más importancia que lo que retrata?

Sí, he ido más a sugerir que a mostrar explícitamente aunque no me he alejado del objetivo principal que tenía en mente que era mostrar lo que es, por medio de imágenes muy directas, la educación social. Sí que hay algunas que quieren más sugerir que mostrar pero iban ya muy dirigidas. El principal objetivo ha sido intentar que al ver las imágenes te puedas hacer una idea de lo que es la educación social, dónde se mueven los educadores, con quién trabajan y se ha hecho a partir de la documentación gráfica, que son las fotos. Los educadores sociales la pregunta que más han oído en su vida es saber qué es un educador social y este libro intenta que al menos en parte el lector pueda hacerse una idea de lo que ese trabajo significa.

Has hablado de la libertad con la que has hecho el trabajo, ¿te sientes más cómodo cuando todo el proceso depende de ti o las cosas son más sencillas cuando hay un editor que dice qué tipo de fotografías se van a necesitar?

Yo he sido operario fotográfico. Sé ir a un lugar y hacer fotos. Lo complicado es lo que viene después, darle vueltas, pensar cómo lo cuento, es lo complicado y lo bonito. Si ha sido un trabajo que ha llevado res años ha sido por contar con un presupuesto limitado. Ha sido un encargo, sí, pero en unas condiciones que cualquiera no habría aceptado. Primero fue realizar las fotografías en los primeros meses y luego, salvo alguna que otra visita puntual, todo lo demás ha sido un trabajo de edición, diseño y ahora promoción

¿Cuál sería el objetivo principal del fotolibro? ¿Algún tipo de denuncia, el dar a conocer una realidad desconocida, saciar un anhelo de tipo personal?

La idea principal del libro ha sido visibilizar el trabajo de educador social, sin ninguna otra intención de denuncia o reivindicación. En el ámbito personal, era una cosa que me apetecía hacer, afrontar un proyecto, sacarlo adelante y bueno, ahora que ya está hecho es el tiempo de hacer presentaciones, hacer que circule en festivales y que llegue a la gente.

¿Cómo ha sido recibido el libro en el ámbito de los educadores personales? ¿Han sabido comprender el punto de vista personal que le habéis dado?

Uno de los comentarios que más me han tocado ha sido el de una educadora social quien ya había dejado la profesión, que me vino a decir que lo que vio en el libro le transportaba a los sitios en los que había estado trabajando, lugares en los que en cualquier momento pueden suceder imprevistos que quedan muy bien reflejados en las imágenes. Es algo que se ha conseguido a base de pasar tiempo con ellos y quedarnos con las fotos más sugerentes. Eso ya era la mitad del trabajo. Una vez hecha la maqueta del libro sí que pedí a varios educadores sociales sus impresiones, que reflexionaran para recoger sus impresiones y poder así contextualizar mejor las imágenes y que lo que se pretende transmitir pueda llegar mejor al lector. Ocurre a veces que con ciertos fotolibros es difícil poder entender todo lo que quieren contar hablar con ellos y eso es algo que quería evitar.

¿Con qué resultado te darías por satisfecho para este proyecto de “Imago”?

Puedo decir que es algo que ha merecido la pena. Te digo ya que sí. En el recorrido que tenga, en su difusión, se irán vendiendo libros, aunque quizás eso no sea lo más prioritario. Estaría bien que toda la tirada quedara repartida en las propias facultades ya que su material tiene un alto componente didáctico creando un imaginario de lo que es la educación social. Las experiencias que voy acumulando con las sucesivas presentaciones que del libro vamos haciendo, la gente que conoces, todo ello está siendo un proceso muy enriquecedor y poder compartir el resultado con toda la gente que aparece en el libro y ver cómo este trabajo sirve como elemento inspirador tanto a educadores como a educandos es algo muy satisfactorio.

https://fotopop.eus/producto/fotolibro-imago/

IMAGO. Un imaginario de la educación social. imago david de haro

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies